el momento del ego

La hipocresía gobernante

El término “hipócrita” proviene del griego (hypokrisis), que significa fingir cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan.

Publicado: 2018-03-03

Luis Rodríguez-RMMA / 02 de marzo del 2018 

Nuestra jungla política está plagada de estos especímenes que se llenan la boca hablando del bien común, del bienestar del pueblo, del desarrollo de la sociedad y otras linduras y por el otro lado, implementan una serie de medida contrarias a los intereses del pueblo, o al interés común de la sociedad. 

Y este es el caso de nuestros políticos vende patria, que frente a las graves acusaciones de corrupción esbozan una sonrisa de oreja a oreja, con una hipocresía que raya en la paranoia queriendo negar lo innegable. Esta conducta hipócrita los lleva a defender situaciones o ideas que se condicen de los valores aprendidos, en el hogar, la escuela o la universidad. Son los mercenarios de la palabra, que ocultan las verdades, con anillos, con leyes, con sicarios. 

Se comportan sin sentimiento de culpa o contrición, satisfechos de su accionar delictivo, del engaño a los demás. Ese es su rasgo natural, malévolo, trucho, torcido, politiquero pendejo; que se llena los bolsillos a costa de la infelicidad del pueblo que dice defender.

Esta casta de políticos hipócritas, cínicos y demagogos, exhiben un cinismo desmedido, una mediocridad filosófica que disfrazan con mentiras concertadas, ordenadas sociológicamente para calar, directa o indirectamente, en el común denominador de la gente.

Su cinismo político, su hipocresía, desvergüenza, desfachatez, descaro, forman parte de su escuela filosófica que implica la exaltación indiscriminada de la improbidad, de la práctica maliciosa y de la doble moral.

Creo sin lugar a equivocarme que el Perú tiene el historial delictivo de Presidentes, más grande del mundo que van desde el ex presidente de facto Francisco Morales Bermúdez, sentenciado a cadena perpetua por la muerte de veinte argentinos descendientes de italianos en el marco de su participación en el Plan Cóndor; el ex presidente Alberto Fujimori recientemente indultado tras haber cumplido 10 años de prisión, sin haber cumplido la totalidad de los 25 años de su sentencia más larga, por los casos de homicidio calificado con alevosía, lesiones graves y secuestro agravado en las matanzas de Barrios Altos, La Cantuta y secuestro; el ex presidente prófugo, Alejandro Toledo acusado de tráfico de influencias y lavado de activos; el ex presidente Ollanta Humala, actualmente en prisión, acusado de lavado de activos en detrimento del Estado y de asociación ilícita para delinquir; y las acusaciones de funcionarios de Odebrecht por pagos de coimas a cambio de adjudicaciones de proyectos, en las que estarían implicados el ex presidente Alan García, Keiko Fujimori, el actual presidente Pedro Pablo Kuczynski, la ex alcaldesa Susana Villarán, y otros funcionarios.

Cuando la hipocresía y el cinismo, de la clase gobernante, se juntan con la corrupción; se deteriora y afecta el cuerpo y el alma de la República y solo nos queda una cosa por hacer: extirpar el mal, a las buenas o a las malas. 


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RESISTENCIA

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